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Articles by Xochitl Dixon

El ciclo del gran amor de Dios

A los 30 años de edad, siendo una creyente nueva en Jesús, me surgieron muchas preguntas después de entregarle mi vida. Cuando empecé a leer las Escrituras, los cuestionamientos aumentaron. Le pregunté a una amiga: «¿Cómo puedo obedecer todos los mandamientos de Dios? ¡Si incluso esta mañana le hablé mal a mi esposo!».

Salvador dispuesto

Una noche, mientras conducía, Nicolás vio que se incendiaba una casa. Estacionó, fue corriendo hacia allí y rescató a cuatro niños. Cuando la niñera se dio cuenta de que faltaba uno de los hermanos, se lo dijo a Nicolás. Sin dudar, volvió a entrar en ese infierno. Atrapado en el primer piso con la niña de seis años, rompió una ventana y saltó con la pequeña en sus brazos. Más preocupado por los demás que por sí mismo, rescató a todos los niños.

Puntos de esperanza

La oceanógrafa Sylvia Earle fundó Mission Blue, una organización dedicada al estudio del deterioro de los arrecifes de coral y el desarrollo de «puntos de esperanza» globales. Estos lugares especiales alrededor del mundo son «vitales para la salud del océano», lo cual impacta sobre nuestra vida en la tierra. Mediante un cuidado específico de estas zonas, los científicos han visto que las comunidades subacuáticas se restauran y la vida de especies en peligro se preserva.

La Luz de esperanza

La brillante cruz roja de mi madre debería haber estado colgada junto a su cama en el hospital. Lo único que quería para Navidad era un día más con ella. En cambio, estaba en casa… colgando su cruz de un árbol falso.

El compromiso más reconfortante de Dios

Hace unos años, nuestra familia visitó Four Corners, el único lugar de Estados Unidos donde se encuentran cuatro estados en un mismo punto. Mi esposo se paró en la sección marcada como Arizona. Nuestro hijo mayor, A. J., saltó a Utah. Nuestro hijo menor, Xavier, se quedó en Colorado, mientras yo me deslizaba a Nuevo México. Estábamos juntos y separados, y nuestra risa se escuchaba en cuatro estados. Ahora que nuestros hijos adultos se han ido de casa, tengo una apreciación más profunda de la promesa de Dios de estar cerca de todos sus hijos dondequiera que vayan.

Reflejando la luz del Hijo

Después de tener un conflicto con mi madre, ella finalmente accedió a reunirse conmigo a más de una hora de distancia de mi casa. Pero cuando llegué, ella ya se había ido. Enojada, le escribí una nota, pero la releí al sentir que Dios me impulsaba a responder con amor. Cuando ella leyó mi mensaje revisado, me llamó. «Has cambiado», dijo. Dios usó mi nota para llevar a mi mamá a preguntar sobre Jesús, y finalmente, lo recibió como su Salvador personal.

Abre los ojos de mi corazón

En 2001, un bebé prematuro llamado Christopher Duffley sorprendió a los médicos al sobrevivir. Con solo cinco meses, entró en el sistema de acogida, hasta que la familia de su tía lo adoptó. Una maestra se dio cuenta de que el pequeño de cuatro años, aunque era ciego y con autismo, entonaba a la perfección. Seis años después, Christopher se paró en el escenario de la iglesia y cantó Abre los ojos de mi corazón. El video llegó a millones en línea. En 2020, compartió que su meta era servir como defensor de la minusvalía. Aún sigue demostrando que las posibilidades son ilimitadas con los ojos de su corazón abiertos al plan de Dios.

¡Puedo verte!

La oftalmóloga ayudó a Andrés, de tres años de edad, a ponerse sus primeras gafas. «Mira al espejo», dijo. Andrés se vio reflejado y miró a su padre con una sonrisa alegre y tierna. Después, el padre secó las lágrimas que caían por las mejillas de su hijo, y preguntó: «¿Qué pasa?». Andrés abrazó el cuello de su padre y dijo: «Te puedo ver». Levantó la cabeza y miró fijo los ojos de su padre: «¡Te puedo ver!».

El corazón del dador

Cuando nos íbamos de Wisconsin, mi amiga trajo a su hija Kinslee, de cuatro años, para despedirse. «No quiero que se vayan», dijo. La abracé y le regalé un abanico pintado a mano, de mi colección. «Cuando me extrañes, usa este abanico y recuerda que te amo». Ella preguntó si podía quedarse con otro: uno de papel. «Ese está roto —dije—. Quiero que tengas el mejor». No lamenté darle el mejor porque verla feliz me hacía feliz a mí. Más tarde, Kinslee le dijo a su mamá que estaba triste porque me había quedado con el roto, y me enviaron uno flamante y hermoso. Después de dar con generosidad, la pequeña se sintió feliz de nuevo. Y yo también.

Tal como Jesús

En 2014, unos biólogos capturaron en Filipinas una pareja de caballitos de mar pigmeos anaranjados y los llevaron a la Academia de Ciencias de San Francisco, California, junto con un trozo de gorgonia anaranjada donde vivían. Querían saber si estas criaturas marinas nacían con el color de sus padres o el de su hábitat. Cuando nacieron unas crías de color marrón opaco, los científicos pusieron una gorgonia púrpura en el tanque. Las crías, cuyos padres eran anaranjados, cambiaron a un color púrpura semejante a la gorgonia. Por su naturaleza frágil, su supervivencia depende de la habilidad que Dios les dio de mimetizarse.